sábado, 27 de marzo de 2010

Mandamases del más allá, o no.

Sus discípulos, pingüinos,
prisioneros de Chaplin en bermudas,
se marcharon con los libros,
ya quemados y pulidos,
al hemisferio norte del infierno
para arder en la miseria de la gente imperfecta.

- ¡Camisas de fuerza! -
ordenaron Dios y Satanás al unísono.

Nota:
En cielo o subsuelo:
mismo patrón,
mismos muertos.

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